Investigadores chinos estudiaron a 400 pacientes con trastorno por consumo de sustancias para entender cómo las experiencias adversas en la infancia (ACEs), la resiliencia, los síntomas psicológicos y el comportamiento adictivo se relacionan entre sí. Utilizaron análisis de redes para mapear estas conexiones, como si fueran nodos en un gráfico que se comunican.
Descubrieron que el maltrato físico y emocional, así como los síntomas de ansiedad y depresión, ocupan posiciones centrales en esta red. Interesantemente, los caminos que conectan el abuso infantil con la gravedad del consumo de sustancias pasan por la dependencia psicológica, no directamente por problemas de salud mental. En cambio, el abandono infantil sigue rutas diferentes, involucrando también la resiliencia.
Esto sugiere que para intervenir con personas que han sufrido traumas infantiles y luchan contra adicciones, es fundamental adoptar un enfoque que reconozca el trauma y trabaje sobre la dependencia psicológica, no solo los síntomas psiquiátricos. Los autores señalan que son necesarios estudios longitudinales para confirmar estas conexiones causales.