Investigadores realizaron un metanálisis de 21 estudios (32 contrastes) para examinar cómo la simulación de psicopatología grave afecta el desempeño en el test de Rorschach, una prueba psicológica basada en el análisis de percepciones. El estudio comparó a personas que fingían problemas mentales severos con grupos de control tanto sin patología como con diagnósticos clínicos reales.
Los resultados muestran patrones distintos según el grupo de comparación. Frente a personas sin problemas mentales, los simuladores exageraban indicadores de dificultades perceptivas y de pensamiento, así como señales de estrés. Comparados con pacientes clínicos reales, los simuladores ofrecían respuestas menos simplistas, mostraban menos problemas de pensamiento, pero sí exageraban los signos de angustia. En ambos casos, su disposición a realizar la tarea se mantenía similar.
Estos hallazgos tienen implicaciones prácticas para contextos forenses, donde distinguir la simulación de la psicopatología genuina es crucial. Los autores proponen tres nuevas combinaciones de variables del Rorschach que podrían mejorar la detección de fingimiento, abriendo líneas para futuras investigaciones en evaluación clínica y pericial.