Un equipo de investigadores realizó una revisión exhaustiva de 101 estudios publicados desde 2000 para identificar qué factores psicosociales determinan los hábitos alimentarios de adolescentes entre 10 y 19 años. Buscaban entender cómo la autonomía creciente en las decisiones de comida interactúa con la influencia social en esta etapa crucial.
Los resultados muestran que siete factores destacan especialmente: las normas sociales, el modelado social (copiar lo que hacen otros), la influencia de pares y familia, el apoyo social, la autoeficacia, las actitudes y la motivación. Curiosamente, estas influencias no son automáticamente positivas o negativas para la salud: su efecto depende de si promueven comportamientos saludables o no.
Los autores señalan un problema importante: la mayoría de estudios son transversales (una foto fija) en lugar de longitudinales (seguimiento en el tiempo), y casi el 41% carecía de marco teórico explícito. Proponen un modelo integrador que considere cuatro niveles: procesos individuales, identidades sociales, relaciones interpersonales y contexto social más amplio, para futuros estudios más rigurosos.