Investigadores belgas quisieron entender cómo los militares conceptualizan la espiritualidad, un factor cada vez más reconocido para el bienestar y la resiliencia moral en las Fuerzas Armadas. Para ello, realizaron una encuesta a 473 miembros de la Defensa que incluía preguntas sobre su autopercepción espiritual y la definición de espiritualidad; 274 respondieron la pregunta abierta.
Los resultados muestran un patrón bifocal: el 51,37% no se consideraba espiritual, mientras que el 40,59% sí. Sin embargo, al analizar las definiciones cualitativas, emergieron cuatro temas principales: la espiritualidad como conjunto de creencias y valores (funcional), como conexión con lo trascendente o no material (ontológica), como experiencias y prácticas interiores (fenomenológica), y como relación con dominios como la religión o la psicología (relacional).
Lo más interesante es que aunque muchos rechazaban identificarse como espirituales, los elementos conceptuales subyacentes—conexión, significado, prácticas—eran compartidos por todos los grupos. El estudio abre la puerta a desarrollar un marco de 'aptitud espiritual' culturalmente coherente en las instituciones militares.