Investigadores revisaron 11 estudios científicos (7 cuantitativos y 4 cualitativos) sobre cómo los padres se adaptan cuando sus hijos tienen enfermedades crónicas. El objetivo era identificar qué dificulta y qué facilita ese proceso de adaptación.
Entre los principales obstáculos encontraron: la dificultad de los padres para expresar emociones, la carga financiera, y una comunicación sanitaria centrada principalmente en las madres. Como facilitadores positivos destacaron: el apoyo del entorno laboral, los recursos familiares disponibles y la capacidad de equilibrar roles dentro de la familia.
Los resultados sugieren que la adaptación de los padres depende de múltiples factores interconectados (personales, familiares, laborales y del sistema de salud). Los autores recomiendan que los profesionales sanitarios evalúen rutinariamente las necesidades psicosociales de los padres y adopten estrategias de comunicación que incluyan a ambos progenitores en la planificación del cuidado.