La psicosis es uno de los trastornos más graves en menores, pero los estudios sugieren que intervenir en fases tempranas (cuando hay riesgo clínico pero no psicosis confirmada) podría cambiar el curso de la enfermedad. Este estudio examina una terapia llamada mentalización —la capacidad de entender nuestros propios estados mentales y los de otros— que se sabe es fundamental para la salud mental y la adaptación social durante la adolescencia.
La investigación reclutará a 212 jóvenes de 14 a 30 años en riesgo clínico de psicosis, dividiéndolos en dos grupos: uno recibirá tratamiento de mentalización (24 sesiones individuales más sesiones de terapia familiar mensual) junto con atención clínica estándar, y el otro solo atención estándar. Se evaluará a todos los participantes a lo largo de 48 semanas para medir si la psicosis llega a desarrollarse, la gravedad de síntomas y el funcionamiento general.
Este ensayo, aprobado en Suiza, busca comprobar si potenciar la mentalización en adolescentes vulnerables no solo mejora su bienestar social y emocional, sino que también reduce el riesgo de transición a un trastorno psicótico completo. Si funciona, abriría una nueva puerta para la prevención temprana en uno de los problemas mentales más incapacitantes.