Cuando alguien es diagnosticado de tuberculosis, además del desafío médico, enfrenta ansiedad, estigma social y preocupaciones sobre los efectos secundarios del tratamiento prolongado. Todo esto puede llevar a que abandone la medicación. Este estudio, que se llevará a cabo en Indonesia, probará si añadir consejería psicosocial estructurada al tratamiento estándar mejora realmente la adherencia y el bienestar emocional de estos pacientes.
La investigación será un ensayo controlado aleatorizado con 108 pacientes recientemente diagnosticados repartidos entre 10 centros de atención primaria. La mitad recibirá solo el tratamiento habitual de tuberculosis, mientras que la otra mitad también tendrá acceso a un programa de consejería psicosocial. Se recopilarán datos en tres momentos: al inicio, justo después de la intervención y dos meses después de comenzar el tratamiento.
Los resultados medirán principalmente si los pacientes siguen correctamente su medicación durante la fase intensiva, pero también evaluarán el malestar psicológico, la percepción de estigma, el conocimiento sobre la enfermedad y la confianza del paciente en su capacidad de curarse. Este estudio ayudará a entender si el apoyo emocional es una herramienta valiosa para mejorar la salud de estos pacientes.