Investigadores del Reino Unido quisieron comprobar si el feedback comparativo (decir a las personas que rinden por debajo de la media) tiene efectos secundarios emocionales. Para ello, reclutaron a 120 participantes que hicieron dos sesiones de ejercicio breve. Antes de la segunda sesión, unos recibieron información de que estaban 30% por debajo de la media, otros de que estaban 30% por encima, y un grupo control no recibió información.
Los resultados fueron claros: quienes recibieron feedback negativo (por debajo de la media) mejoraron significativamente su rendimiento y el esfuerzo en la segunda sesión, superando a los otros dos grupos. Sin embargo, estas mismas personas experimentaron una caída notable en su satisfacción corporal y un aumento del estado de ánimo negativo, cambios que no se dieron en los otros grupos.
El estudio sugiere que el feedback normativo puede ser eficaz para motivar, pero tiene un costo psicológico real. Además, este efecto fue más pronunciado en personas que se sentían fuertemente identificadas con el grupo de referencia (otros estudiantes). Esto implica que usar comparaciones sociales para motivar requiere cuidado y considerar alternativas que eviten dañar la relación con el propio cuerpo.