Un equipo de investigadores realizó un ensayo clínico controlado con 42 niños de 7 a 10 años que debían someterse a curas de quemaduras. La mitad recibió vendajes estampados con personajes de dibujos animados, mientras que el otro grupo usó vendajes estándar. Se midieron el miedo, el estrés y el dolor mediante escalas validadas, además de registrar signos vitales como la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno.
Los resultados fueron significativos: el grupo que usó las banditas de dibujos animados mostró reducciones importantes en miedo, estrés y dolor durante el procedimiento. Además, este grupo presentó mejor oxigenación y frecuencia cardíaca más baja, indicando una menor activación del sistema nervioso. No hubo cambios en la temperatura corporal ni en la frecuencia respiratoria.
Este hallazgo sugiere que una intervención tan simple y económica como usar vendajes con dibujos puede ser una herramienta valiosa en pediatría. La distracción visual parece funcionar como un mecanismo efectivo para reducir la angustia durante procedimientos médicos necesarios, sin requerir entrenamiento adicional ni equipamiento especial.