Un equipo de investigadores realizó una revisión sistemática de estudios sobre intervenciones digitales para la menopausia, buscando en seis bases de datos científicas hasta mayo de 2025. Analizaron 8 estudios con más de 17.000 participantes que evaluaban diferentes aplicaciones y programas: algunos usaban terapia cognitivo-conductual, hipnoterapia, biofeedback, entrenamiento cognitivo y modelos de autocuidado personalizado.
Los resultados muestran que estas intervenciones digitales mejoraban los síntomas vasomotores (como los sofocos), la angustia psicológica, la disfunción del suelo pélvico y el declive cognitivo. Sin embargo, los investigadores advierten que la calidad metodológica de los estudios fue limitada, con heterogeneidad importante entre ellos, y que la certeza de la evidencia fue baja o muy baja según criterios rigurosos (GRADE).
Esto significa que, aunque las intervenciones digitales muestran potencial clínico como alternativa no farmacológica a la terapia hormonal, se necesitan más ensayos clínicos grandes y bien diseñados con seguimiento prolongado para confirmar su eficacia real y recomendarlas con confianza.