Un equipo internacional propone el marco de «trastornos oftalmopsiquiátricos» para entender cómo la salud visual y mental se influyen mutuamente. El análisis de estudios sistemáticos muestra que condiciones oculares como el glaucoma, el síndrome del ojo seco y la degeneración macular están asociadas con mayores tasas de depresión y ansiedad en comparación con personas con visión normal.
Aunque sabemos que la conexión existe, los mecanismos exactos aún no están claros. Los investigadores sugieren posibles vías biológicas —desde problemas en la regulación hormonal hasta inflamación o alteraciones del ritmo circadiano—, pero advierten que la mayoría de evidencia proviene de estudios transversales, no longitudinales. También señalan que factores como el estilo de vida, medicamentos y metabolismo pueden confundir los resultados.
Esta propuesta busca romper la división artificial entre síntomas «orgánicos» y «funcionales», ofreciendo un enfoque biopsicosocial integral. Los autores enfatizan que el progreso dependerá de una investigación interdisciplinaria rigurosa, definiciones armonizadas y una atención ojo-mente culturalmente sensible.