Investigadores realizaron un meta-análisis de ensayos clínicos controlados para comparar la eficacia de la terapia de aceptación y compromiso (ACT) frente a lista de espera y frente a la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I). Los resultados mostraron que la ACT produce una mejora moderada-grande en la gravedad del insomnio comparada con los controles sin tratamiento, sin diferencias significativas respecto a la TCC-I ni inmediatamente después ni a los 6 meses.
Un hallazgo adicional interesante es que la TCC-I logró tasas de remisión ligeramente superiores justo al finalizar el tratamiento, aunque esta ventaja desapareció en el seguimiento a largo plazo. Además, la ACT redujo síntomas de depresión y ansiedad asociados, lo que sugiere beneficios psicológicos más amplios.
En la práctica clínica, estos datos confirman que la ACT es una opción viable y efectiva para el insomnio, especialmente cuando hay síntomas emocionales comórbidos. Sin embargo, la TCC-I sigue siendo el tratamiento de referencia debido a su mayor base de evidencia consolidada y sus resultados en remisión sintomática a corto plazo.