Investigadores evaluaron si un sistema avanzado de infusión automática de insulina (AHCL) podría beneficiar más allá del control del azúcar en sangre en personas mayores de 65 años con diabetes tipo 1 de larga duración. Para ello, distribuyeron aleatoriamente a 31 participantes en dos grupos: uno que usó el sistema MiniMed 780G durante 12 meses y otro que continuó con su tratamiento habitual. Midieron cambios en el miedo a las hipoglucemias, el estrés relacionado con la diabetes, el bienestar psicológico, la función cognitiva y la movilidad física.
Los resultados mostraron que el grupo con AHCL presentó puntuaciones más bajas en miedo a hipoglucemias, aunque este hallazgo fue solo marginalmente significativo después de ajustes estadísticos rigurosos. Lo más relevante fue que mejoraron objetivamente en pruebas de movilidad: caminaron más metros en 6 minutos (92,6 m más) y realizaron más rápidamente la prueba de levantarse y caminar. No se observaron cambios negativos en cognición ni en otras medidas de bienestar psicológico.
Este estudio, aunque pequeño y exploratorio, sugiere que los sistemas automáticos de insulina podrían ofrecer beneficios funcionales en la vida diaria de mayores con diabetes, más allá de números de glucosa. Los autores subrayan un mensaje importante: la edad avanzada por sí sola no debería ser barrera para estos tratamientos cuando se introducen con educación personalizada y apoyo continuado.