El Comité Olímpico Internacional ha actualizado su posición sobre la salud mental en atletas élite tras revisar sistemáticamente la investigación disponible. El estudio confirma que los síntomas y trastornos mentales son comunes entre estos deportistas, tienen a menudo causas vinculadas al propio deporte y pueden impactar significativamente en el rendimiento.
La recomendación clave es implementar un cribado rutinario y monitoreo de la salud mental usando instrumentos validados. Las estrategias de intervención deben ir más allá de tratar síntomas: deben promover el bienestar general y abordar todos los factores del entorno de entrenamiento y competición que contribuyen a problemas psicológicos.
Con apoyo y tratamiento adecuados —que incluyen psicoterapia, medicación u otros abordajes culturalmente apropiados—, muchos atletas pueden seguir entrenando y compitiendo. Sin embargo, a veces es necesario modificar su participación. El documento también señala que atletas en transición fuera del deporte, paraatletas y jóvenes atletas élite son grupos relativamente poco estudiados con necesidades específicas.