Un equipo de investigadores analizó datos de más de 5.300 adolescentes (todas mujeres, edad inicial promedio de 9,9 años) para entender cómo la pubertad afecta a las chicas con TDAH. Utilizaron cuestionarios estandarizados para medir los rasgos de TDAH, problemas de ansiedad y depresión, y conductas disruptivas, siguiendo a las participantes desde el inicio hasta tres años después.
Los resultados mostraron que los síntomas de TDAH no diferían entre chicas pre y post-menarquia en el momento inicial, pero un año después, las adolescentes que ya habían menstruado presentaban rasgos de TDAH más elevados. Un patrón similar se observó con el desarrollo mamario: cuanto más avanzado estaba, más altos eran los síntomas de TDAH al año siguiente. Además, la relación entre TDAH y conductas externalizantes (agresividad, impulsividad) fue sustancialmente más fuerte en chicas con mayor desarrollo puberal.
Estos hallazgos sugieren que los cambios fisiológicos y psicosociales de la pubertad temprana pueden intensificar la expresión de los síntomas de TDAH en las adolescentes. Aunque el estudio no explica completamente por qué ocurre, apunta a que la pubertad es un período vulnerable que merece mayor atención clínica en chicas diagnosticadas con TDAH.