Investigadores analizaron cómo factores psicológicos median la relación entre angustia psicológica y bienestar en 108 adultos con psoriasis u otras enfermedades dermatológicas crónicas. Los participantes completaron cuestionarios sobre angustia, afecto negativo, aceptación de la enfermedad, estigma percibido, apoyo social, autocompasión y satisfacción vital.
Los resultados muestran que la angustia psicológica afecta la calidad de vida dermatológica tanto directamente como a través de vías indirectas. El afecto negativo y el estigma percibido aumentaban el deterioro, mientras que la aceptación de vivir con la enfermedad actuaba como factor protector. Para la satisfacción vital general, lo relevante era la autocompasión disfuncional (sobre todo el aislamiento y la sobre-identificación con el sufrimiento).
Esto sugiere que las intervenciones centradas en aceptación, compasión y reducción del estigma podrían mejorar significativamente el bienestar de estos pacientes. No se encontraron efectos mediadores del mindfulness ni del apoyo social percibido, lo que invita a refinar cómo entendemos estos factores en el contexto de enfermedades de piel.