Investigadores australianos realizaron un ensayo controlado aleatorizado con 129 empleados universitarios: 65 recibieron entrenamiento en meditación trascendental (5 días más práctica regular) y 64 continuaron con los recursos de bienestar habituales. Se midieron estrés percibido, ansiedad, depresión, agotamiento laboral, sueño y calidad de vida en tres momentos: inicio, tres meses y seis meses.
La meditación trascendental produjo mejoras significativas: redujo el estrés percibido más que el grupo control (con un tamaño del efecto moderado), y también mejoró síntomas de ansiedad, depresión, agotamiento laboral y calidad del sueño. Además, los participantes reportaron mayor bienestar y mejor calidad de vida relacionada con la salud. No se registraron efectos adversos.
Los resultados sugieren que la meditación trascendental podría ser una estrategia segura y efectiva para la salud mental en entornos laborales. Sin embargo, los investigadores señalan que se necesitan más estudios a largo plazo con grupos de comparación más rigurosos para confirmar estos beneficios.