Investigadores evaluaron a 226 mujeres supervivientes de cáncer de mama que habían completado cirugía, quimioterapia y/o radioterapia. Utilizaron cuestionarios estandarizados para medir insatisfacción corporal, ansiedad, depresión y calidad de vida, además de recopilar datos clínicos y antropométricos.
Los resultados mostraron asociaciones significativas: tanto la ansiedad como la depresión se relacionaban con mayor insatisfacción corporal, mientras que una mejor calidad de vida se asociaba con menor insatisfacción. Curiosamente, el tipo de cirugía practicada no mostró asociaciones claras con la insatisfacción corporal.
Este hallazgo subraya la importancia de incluir evaluación psicológica y de imagen corporal en el cuidado multidisciplinario de las supervivientes. No se trata solo de recuperación física, sino de abordar cómo las mujeres se sienten consigo mismas después del tratamiento del cáncer.