Investigadores uruguayos analizaron a 202 adultos (edad media 35 años, 74% mujeres) para estudiar cómo la insatisfacción corporal se relaciona con el bienestar psicológico positivo. Utilizaron cuestionarios estandarizados para medir la percepción de la silueta, el bienestar psicológico, el malestar general y los hábitos alimentarios.
Los resultados fueron claros: la insatisfacción corporal se asoció con puntuaciones más bajas en bienestar psicológico general y, concretamente, en dimensiones como autoestima, vitalidad, autonomía y dominio del entorno. Además, quienes se sentían insatisfechos con su cuerpo reportaron mayores niveles de malestar psicológico.
Estos hallazgos sugieren que la imagen corporal no es solo un tema estético, sino que tiene implicaciones reales en la salud mental. Sin embargo, los investigadores advierten que se necesitan estudios longitudinales para confirmar si la insatisfacción corporal causa directamente una reducción del bienestar, o si ambas comparten raíces más profundas.