Investigadores españoles analizaron datos de 603 pacientes con dolor de cuello no específico seguidos durante 6 meses en 30 clínicas de fisioterapia. El objetivo era identificar qué factores clínicos (biológicos, psicológicos y sociales) influyen en cómo evoluciona el dolor a lo largo del tiempo y cuáles de ellos podrían modificarse con el tratamiento.
El estudio encontró que 24 indicadores clínicos estaban significativamente asociados con la trayectoria del dolor. Tras eliminar dos por redundancia, los investigadores crearon un "brújula clínica" que integra 22 indicadores para visualizar el perfil específico de cada paciente y predecir su evolución probable.
Este prototipo de herramienta podría ayudar a los fisioterapeutas a tomar decisiones más personalizadas sobre el tratamiento en atención primaria, aunque los autores subrayan que es necesaria más investigación antes de implementarla en la práctica clínica habitual.