El uso problemático de internet (PIU) afecta a muchos estudiantes universitarios, causando malestar psicológico e impacto en su funcionamiento diario. Aunque existen intervenciones psicosociales, muchos estudios tienen muestras pequeñas y no exploran bien *por qué* funcionan. Este nuevo ensayo clínico evaluará la efectividad de IMPROVE, una terapia grupal de 8 semanas que integra estrategias cognitivo-conductuales, motivación, mindfulness y ejercicio interactivo.
El estudio reclutará a 600 estudiantes con PIU moderada a severa de varios campus chinos. La mitad recibirá IMPROVE y la otra mitad una lista de espera mejorada. Se medirá el cambio en la severidad del uso de internet, tasas de remisión, conductas relacionadas, y también variables psicológicas como cogniciones inadecuadas, autoeficacia, regulación emocional y resiliencia.
Este diseño riguroso permitirá no solo saber si la terapia funciona, sino entender *qué mecanismos psicológicos* la hacen efectiva. Los resultados podrían ofrecer una intervención más completa para estudiantes que luchan con el internet problemático.