Investigadores del BMJ Mental Health compararon dos formas de tratar el estrés en atención primaria: la atención colaborativa dirigida por enfermeras frente a la terapia cognitivo-conductual autoadministrada con guía de psicólogos. Participaron 172 pacientes con estrés leve a moderado en centros de salud, durante 12 semanas.
Ambos tratamientos produjeron mejoras significativas y amplias en síntomas de estrés, agotamiento, sueño, ansiedad y calidad de vida. La diferencia entre grupos fue pequeña: la terapia psicológica mostró una ligera ventaja en reducción de estrés percibido y, sobre todo, en exhaustión. Sin embargo, esta diferencia fue tan pequeña que no justifica descartar el modelo de enfermería.
Lo interesante es que la atención coordinada por enfermeras resultó tan efectiva como la terapia psicológica, siendo además más fácil de implementar en centros de salud donde hay poco acceso a psicólogos. Esto abre una puerta importante para ampliar el tratamiento del estrés en primaria sin depender exclusivamente de especialistas.