Investigadores canadienses estudiaron a 182 inmigrantes y refugiados radicalizados para entender cómo el racismo afecta su salud mental. Midieron la exposición a eventos racistas, síntomas de trauma racial y problemas de salud mental como depresión, ansiedad y estrés postraumático.
Los resultados fueron claros: el trauma racial actúa como un mecanismo explicativo entre la exposición a eventos racistas y los problemas de salud mental. Dicho de otro modo, los eventos racistas no dañan la salud mental de forma directa: lo hacen a través del trauma racial que generan. Este patrón fue especialmente fuerte para el estrés postraumático.
Los autores subrayan que es crucial que clínicos, organizaciones comunitarias y responsables políticos integren estrategias antirracistas y enfoques de trauma racial en sus intervenciones con inmigrantes y refugiados, para romper esta cadena de daño psicológico.