Un equipo de investigadores tunecinos estudió a 106 adultos diagnosticados de lupus eritematoso sistémico (LES) para explorar si el estrés postraumático (TEPT) podría explicar la relación entre traumas vividos en la infancia y la actividad de la enfermedad. Todos los participantes habían experimentado al menos una adversidad en la infancia; el 96,2% reportó eventos dentro de la familia y el 67% fuera de ella, siendo la violencia comunitaria la más común (43,4%). El 57,5% cumplía criterios de probable TEPT.
Los hallazgos mostraron que los pacientes expuestos a violencia comunitaria en la infancia tenían una actividad de lupus significativamente mayor. Lo mismo ocurría en quienes presentaban probable TEPT. El análisis de mediación reveló que el TEPT explicaba parcialmente cómo la violencia infantil se relacionaba con mayor actividad del lupus: un 27,7% del efecto sobre un indicador de enfermedad (SLEDAI) y un 41,5% sobre otro (BILAG).
Estos resultados sugieren que el TEPT no solo es un problema de salud mental en pacientes con lupus, sino que podría ser un mecanismo biológico que amplifica la actividad de la enfermedad autoinmune. Los autores subrayan la importancia de integrar atención especializada en trauma en el manejo del lupus.