El dolor de espalda crónico es uno de los principales problemas de salud mundial, pero no depende solo de factores físicos: también intervienen mecanismos del sistema nervioso autónomo y emocionales. Los investigadores han observado que las personas con dolor crónico muestran una menor variabilidad en el ritmo cardíaco (HRV), lo que podría indicar una desregulación del sistema nervioso. Además, nuestras expectativas sobre cuánto dolor vamos a sentir pueden intensificar la experiencia real del dolor.
Este estudio piloto utiliza un diseño mixto (cuantitativo y cualitativo) para examinar tres cosas: la relación entre los patrones diarios de variabilidad cardíaca, las expectativas de dolor y el dolor real en personas con dolor de espalda crónico. Los participantes se dividirán en dos grupos: uno recibirá un entrenamiento de biofeedback basado en HRV (usando respiración pautada para restaurar el equilibrio del sistema nervioso) y el otro será grupo control. La variabilidad cardíaca se monitorizará continuamente con un reloj inteligente, mientras que las expectativas y experiencias de dolor se registrarán diariamente.
Si los resultados son positivos, este enfoque biopsicosocial podría ofrecer una nueva estrategia para el manejo del dolor de espalda crónico, no solo corrigiendo el desequilibrio fisiológico sino también modificando cómo interpretamos y esperamos nuestro dolor. Es un paso hacia tratamientos más personalizados y basados en mecanismos reales del cuerpo.