Este análisis examina cómo el acoso laboral, la exclusión y el menoscabo profesional en enfermería generan pérdidas significativas: de confianza, reputación, seguridad psicológica e identidad profesional. El estudio propone que estas pérdidas pueden originar un duelo que, cuando no es reconocido por colegas u organizaciones, se convierte en «duelo sin derechos» —aquel que la sociedad no valida ni apoya.
El acoso no siempre produce duelo, pero cuando daña aspectos valorados de la vida profesional y la organización no lo reconoce o minimiza al trabajador, ese dolor puede quedar sin procesar. Las respuestas organizacionales que aíslan, silencian o esperan una «recuperación rápida» sin validación tienden a prolongar el daño emocional y afectar la salud mental.
Una respuesta informada por el duelo requiere escucha genuina, reconocimiento del daño, apoyo psicosocial, procesos justos y protección contra represalias. Para la enfermería de salud mental, esto significa ir más allá de la resiliencia: atender las condiciones organizacionales que crean o perpetúan el daño y facilitar que los profesionales puedan sanar.