Investigadores analizaron información de más de 18.000 participantes del estudio longitudinal CHARLS en China para identificar factores asociados con las caídas en personas mayores. Entre los respondents, 3.697 habían sufrido al menos una caída. El análisis mostró que el riesgo de caída aumentaba con la edad, el consumo de alcohol y, especialmente, la presencia de dolor musculoesquelético en dedos, cintura, piernas y rodillas.
Los datos revelaron un patrón importante: cuantos más lugares del cuerpo experimentaban dolor, mayor era el riesgo de caída. Factores como ser hombre, vivir en zona urbana, tener mayor nivel educativo y estar casado reducían este riesgo. El consumo de alcohol, pasado o presente, también aumentaba significativamente las probabilidades de caer.
Estos hallazgos subrayan la importancia de gestionar activamente el dolor musculoesquelético en personas mayores como estrategia de prevención de caídas. No se trata solo de tratar el dolor por sí mismo, sino de reconocer que afecta al equilibrio, la estabilidad articular y funciones cognitivas esenciales para la seguridad motora.