Investigadores chinos analizaron datos de casi 10.000 adultos de entre 18 y 80 años para examinar si existe relación entre la calidad del sueño y la resiliencia psicológica (capacidad de recuperarse ante dificultades). Utilizaron dos formas distintas de medir el sueño para comprobar si los resultados eran consistentes.
Los hallazgos fueron claros: las personas con mala calidad de sueño tenían 1,5 veces más probabilidades de tener baja resiliencia psicológica, incluso después de descartar otros factores como edad, nivel socioeconómico, depresión o soledad. Interesantemente, el efecto era aún más pronunciado (2,1 veces mayor riesgo) en personas que además se sentían solas.
Este estudio sugiere que el sueño es importante no solo para la salud física, sino también para nuestra capacidad de lidiar con el estrés y las adversidades. Sin embargo, los autores advierten que no pueden determinar si es el sueño el que afecta la resiliencia o viceversa, por lo que hace falta investigación adicional.