Un equipo de investigadores analizó datos de casi 10.000 adultos chinos de entre 18 y 80 años para examinar si existe relación entre la calidad del sueño y la resiliencia psicológica (la capacidad de recuperarse ante adversidades). Utilizaron dos medidas diferentes de sueño y una escala de 9 ítems para evaluar resiliencia, tras ajustar los resultados por factores demográficos, económicos y de salud mental.
Encontraron que las personas con mala calidad de sueño tenían 1,5 veces más probabilidad de presentar baja resiliencia, tanto con una medida simple como con el índice más completo de Pittsburgh. Además, este efecto era más pronunciado en personas que se sentían solas: en ellas, el riesgo aumentaba hasta 2,1 veces comparado con quienes no se sentían aisladas.
Aunque el estudio es transversal (fotografía de un momento), los resultados sugieren que cuidar el sueño podría ser importante para mantener nuestra capacidad de afrontar dificultades. Sin embargo, no podemos saber aún si es la mala calidad de sueño la que reduce la resiliencia o si ambas comparten causas comunes. Se necesitan estudios longitudinales para confirmarlo.