Investigadores australianos analizaron más de 2600 personas con depresión para identificar si existe un subtipo diferenciado según problemas de ritmo circadiano (jet lag social, cronotipo vespertino, hipersomnia, etc.). El 23% de los participantes cumplía criterios de este 'subtipo circadiano', y mostraban un cuadro más complejo: inicio más temprano, síntomas más severos, incluidas experiencias tipo maníacas y psicóticas, mayor riesgo suicida, y ganancia de peso durante episodios depresivos.
Además, este grupo respondía peor a los antidepresivos más prescritos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) y reportaba más efectos secundarios. A nivel genético, presentaban mayor carga de riesgo para TDAH, depresión, ansiedad, trastorno bipolar, y tenían perfiles metabólicos e inflamatorios alterados (mayor resistencia a la insulina, triglicéridos elevados, inflamación aumentada).
Estos hallazgos sugieren que la depresión 'circadiana' podría ser un perfil clínico válido con características biológicas propias, lo que abre la puerta a tratamientos más personalizados. Sin embargo, se requiere replicación independiente y más investigación antes de implementar cambios en la práctica clínica.