Un equipo de investigadores examinó cómo las enfermeras de una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) en Irán aplican el cuidado informado en trauma, un enfoque centrado en abordar el impacto emocional de experiencias traumáticas. Para ello, realizaron entrevistas semiestructuradas con 11 enfermeras hasta saturar los datos, utilizando un análisis de contenido convencional.
Los resultados muestran que las enfermeras perciben el cuidado informado en trauma como una práctica relacional y empodeadora integrada en su día a día. A través de una comunicación de apoyo, la participación materna y el fomento de esperanza, las enfermeras ayudan a las familias a gestionar la carga psicológica de la hospitalización. Establecer una relación de confianza reduce el estrés y mejora el bienestar psicológico de las madres.
Este hallazgo subraya que en contextos neonatales críticos, el cuidado humanizado no es un añadido, sino parte esencial de la práctica clínica. Compartir experiencias entre madres e infundir esperanza son aspectos clave para que las familias afronten mejor esta etapa difícil.