Investigadores españoles examinaron cómo el «phubbing» parental —usar el móvil durante interacciones con los hijos— afecta a los adolescentes. Participaron 128 adolescentes de 12 a 17 años y sus padres, completando cuestionarios sobre hábitos digitales, regulación emocional, maltrato psicológico percibido y comer emocional.
Los resultados mostraron que los adolescentes cuyas madres y padres usan más el móvil tienden a hacer lo mismo más frecuentemente. El phubbing paterno resultó especialmente influyente, explicando el 40% de la variabilidad en el comportamiento digital de los hijos. Además, la dificultad para regular emociones y la percepción de negligencia emocional paternal actuaron como mecanismos intermedios.
Este hallazgo subraya que la distracción digital parental no es un hábito trivial, sino una forma de distancia relacional que afecta el bienestar emocional de los adolescentes. Los autores enfatizan la importancia de tiempos sin pantallas y que los padres comprendan cómo su disponibilidad emocional influye en las costumbres digitales y hábitos de vida de sus hijos.