Investigadores británicos entrevistaron a nueve adultos que habían revelado una agresión sexual a una enfermera en el sistema sanitario del Reino Unido. Utilizaron un método fenomenológico descriptivo para analizar en profundidad cómo vivieron esa experiencia de apertura.
Los resultados muestran que la revelación es una experiencia emocionalmente abrumadora y compleja en el tiempo. Los supervivientes se sienten profundamente desprevenidos y enfrentados a una incertidumbre constante: no saben cómo reaccionará la enfermera, qué pasará después, o si serán creídos. El miedo a no ser creído atraviesa toda la experiencia y define su significado.
Para los supervivientes, lo fundamental es sentir que se les cree, que se valida su experiencia y que recuperan cierta agencia sobre lo que está pasando. Estos hallazgos subrayan la necesidad de que las enfermeras reciban formación específica en trauma y adopten enfoques centrados en la supervivencia.