Un equipo de investigadores realizó una revisión sistemática de estudios longitudinales para identificar qué predice el crecimiento postraumático (CPT) —cambios psicológicos positivos tras el trauma— en mujeres con cáncer de mama. Analizaron 18 estudios de bases de datos como PubMed y Scopus, siguiendo criterios rigurosos de calidad.
Los resultados muestran que solo el estrés específico de la enfermedad evidencia fuerte relación con el crecimiento postraumático, mientras que otros factores (como variables clínicas o demográficas) mostraron evidencia limitada o inconsistente. Sorprendentemente, ningún estudio longitudinal ha investigado la depreciación postraumática —cambios negativos— en estas pacientes.
Para la práctica clínica, esto significa que el acompañamiento psicológico debería ser personalizado y adaptarse a lo largo del tratamiento y la supervivencia. Los autores subrayan la necesidad de futuras investigaciones que estudien tanto el crecimiento como la depreciación psicológica, y que utilicen criterios estandarizados para medir estas transformaciones objetivamente.