Un equipo de investigadores estudió a 251 trabajadores de residencias de ancianos en Madrid que vivieron en primera línea durante la COVID-19. Les preguntaron sobre su crecimiento postraumático, gratitud, sentido de propósito y bienestar psicológico varios años después de la pandemia.
Los resultados mostraron que muchos trabajadores experimentaron crecimiento postraumático años después, aunque el cambio espiritual fue menos notable. Dos factores destacaron: la gratitud se asoció fuertemente con el crecimiento en todas sus dimensiones, mientras que el sentido de propósito no mantuvo esta relación una vez ajustados otros factores. Sorprendentemente, el malestar psicológico coexistía con el crecimiento.
Esto sugiere que no se trata de "superar" la adversidad y estar bien o mal, sino que ambos procesos pueden ocurrir simultáneamente. Para los profesionales sanitarios y gestores de residencias, el hallazgo apunta a la importancia de fomentar la gratitud y reconocer que el crecimiento y la dificultad emocional pueden convivir en la recuperación colectiva.