Un equipo de investigadores realizó una revisión sistemática de estudios sobre cómo se adaptan los padres a la enfermedad crónica de sus hijos. Para ello, analizaron 11 estudios científicos (7 cuantitativos y 4 cualitativos) publicados hasta febrero de 2026, excluyendo programas de intervención para centrarse en los procesos naturales de adaptación.
Entre los hallazgos clave, identificaron barreras en cuatro niveles: a nivel personal, la dificultad para expresar emociones; a nivel familiar, la responsabilidad financiera y la comunicación médica centrada en la madre; a nivel laboral y sanitario, problemas de coordinación. Como facilitadores encontraron: el apoyo de la familia, el equilibrio en los roles familiares y el trabajo como contexto de afrontamiento.
Los resultados sugieren que la adaptación de los padres depende de múltiples factores interconectados. Los autores recomiendan que los profesionales sanitarios evalúen rutinariamente las necesidades psicosociales de los padres y adopten estrategias de comunicación que incluyan a ambos progenitores en la planificación del cuidado. Sin embargo, advierten de que algunas recomendaciones aún descansan en evidencia preliminar.