¿Qué hacen los científicos cuando sus datos no encajan con la teoría? Investigadores de psicología cognitiva han examinado cómo los investigadores manejan las "anomalías empíricas" —resultados inesperados— y cómo estas respuestas moldean la evolución de las teorías científicas.
El estudio identifica que los científicos frecuentemente adoptan estrategias defensivas para preservar sus teorías iniciales. Cuando una teoría está emergiendo, estas defensas pueden ser útiles: permiten hacer ajustes secundarios que fortalecen la idea inicial. Sin embargo, cuando una teoría ya está consolidada, la acumulación de estas defensas puede volverse contraproducente: aumenta el riesgo de "sobreajuste" (adaptar la teoría demasiado a los datos específicos) y reduce su capacidad de predicción en nuevas situaciones.
El hallazgo tiene implicaciones prácticas inmediatas para la revisión por pares y la financiación de investigación. Los autores sugieren que los evaluadores deberían enfocarse menos en si todos los resultados son consistentes (lo que penaliza las investigaciones nuevas) y más en cómo los investigadores gestionan las inconsistencias, fomentando teorías que crecen en lugar de simplemente se defienden.