Investigadores chinos analizaron cómo tres factores —apoyo social, actividad física y funcionamiento cognitivo percibido— influyen en la confianza que sienten los estudiantes universitarios al aprender inglés. Para ello, encuestaron a 510 estudiantes y utilizaron análisis de rutas para examinar las conexiones entre estas variables, diferenciando tipos de apoyo (familiar, de amigos, etc.) e intensidad de ejercicio.
Los resultados muestran que el apoyo social y la percepción de capacidades cognitivas se asocian directamente con mayor confianza en el aprendizaje del idioma. Destacó especialmente el apoyo familiar, que mostró una relación más fuerte que otras fuentes de apoyo. El ejercicio de intensidad moderada a alta fue el que más se vinculó con una mejor percepción del funcionamiento cognitivo.
Lo interesante es que la actividad física no afecta directamente a la confianza, sino que actúa a través de mejorar cómo percibimos nuestras capacidades mentales. Aunque estos hallazgos son prometedores, los autores subrayan que el diseño transversal del estudio no permite establecer causalidad ni confirmar si realmente mejora el funcionamiento cognitivo objetivo.