Investigadores españoles exploraron cómo afecta cantar en grupo a ocho personas con Párkinson (edad media 78,9 años) que participaban en un coro comunitario. Mediante entrevistas semiestructuradas y análisis temático reflexivo, identificaron cuatro beneficios principales: mejora de la fuerza vocal y energía física, conexión social y sentido de pertenencia, estabilidad emocional y confianza, y una renovada sensación de propósito e identidad.
Los participantes percibieron el canto grupal como una intervención holística semanal que impactaba positivamente en múltiples aspectos de sus vidas. No solo experimentaban cambios en su comunicación, sino también mejoras en el estado de ánimo y en cómo se relacionaban con otros.
Estos hallazgos sugieren que integrar el canto grupal en programas clínicos comunitarios podría ser una estrategia valiosa para potenciar tanto la comunicación como la calidad de vida de personas con Párkinson, ofreciendo beneficios que van más allá de lo puramente vocal.