Cuando no puedes parar de trabajar
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis herramientas para cuando desconectar te produce culpa, sigues mirando el correo en vacaciones y la vida se te ha ido estrechando alrededor del trabajo.
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Seis herramientas
Herramienta 1
Distingue trabajar mucho de no poder parar
Hay épocas de mucha carga y eso no es adicción. Lo que la define es la incapacidad de desconectar: pensar en el trabajo todo el tiempo, sentir culpa o ansiedad al parar, seguir mirando el correo en vacaciones y que la vida se haya ido estrechando alrededor.
Herramienta 2 · La que llega al fondo
Mira de qué te está salvando
Trabajar sin parar suele tapar algo: una casa donde no apetece estar, un vacío al quedarse quieto, una autoestima que solo se sostiene con resultados. Por eso quitar horas sin más no funciona: aparece justo lo que estabas tapando.
Herramienta 3
Pon límites de horario que existan de verdad
Los límites mentales no se cumplen. Los que se cumplen tienen hora, tienen aviso y tienen una acción física detrás.
Herramienta 4
Recupera cosas que no rindan
Si todo lo que haces tiene que producir algo —el deporte para el rendimiento, la lectura para aprender, la cena para hacer contactos—, no estás descansando, estás trabajando en otro formato.
Herramienta 5
Vigila el precio que están pagando otros
Quien trabaja sin parar suele ser el último en verlo, y quien lo nota es la gente de alrededor: la pareja que cena sola, los hijos que ya no preguntan si vas.
Herramienta 6
Cuidado con el frenazo en seco
Cuando esto revienta, revienta entero: agotamiento, baja o abandono. Y la vuelta desde ahí es mucho más larga que cualquier ajuste hecho a tiempo.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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