Acompañar a alguien que va a terapia
Por Miguel Martínez, psicólogo · Colegiado nº CV17649
Seis cosas que ayudan cuando tu pareja, tu hijo o tu amigo ha empezado a ir al psicólogo y tú no sabes muy bien qué papel te toca.
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Seis cosas que ayudan
Herramienta 1
No preguntes qué ha contado
Es la pregunta que sale sola al abrir la puerta y la que más cierra la boca. La terapia funciona en parte porque es un sitio donde se puede decir cualquier cosa sin que salga de ahí, y notar que hay un interrogatorio al volver estropea eso.
Herramienta 2 · Lo que más gente hace mal
No esperes mejoría en línea recta
Al principio muchas veces se está peor, y es esperable: se está tocando lo que se llevaba años evitando. Si interpretas cada mala semana como que la terapia no sirve, y lo dices, le estás dando motivos para dejarla justo en el peor momento.
Herramienta 3
No te conviertas en su segundo terapeuta
Es tentador aplicar en casa lo que le han mandado, recordárselo y corregirle. Acaba en dos cosas: que la relación se vuelva una consulta y que tú te agotes.
Herramienta 4
Ayuda con lo aburrido, que es donde se cae
La terapia se abandona muchas veces por logística: el horario, el dinero, que coincide con recoger a los niños, que hay que coger dos autobuses. Nadie lo dice así; se dice «ya estoy mejor».
Herramienta 5
Cuídate tú también, y no en secreto
Acompañar desgasta, y quien acompaña suele callárselo para no cargar más al otro. Eso acaba saliendo por algún lado, casi siempre en forma de reproche en mal momento.
Herramienta 6
Si te pide que vayas, ve. Si no, no insistas
Algunas terapias incluyen una sesión con la familia o con la pareja, y son muy útiles. Pero es su espacio: forzarlo lo convierte en una invasión.
¿Y si quieres trabajarlo con alguien?
Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649. Paso consulta online para toda España y presencial en Valencia. Si esto que cuenta la guía te está pasando de verdad y quieres que alguien mire tu caso, escríbeme y te digo cómo trabajo, sin compromiso.
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