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🧠 Biblioteca de sesgos

El sesgo de optimismo

Casi todo el mundo se ve por encima de la media en lo que va a salir bien, y por debajo en lo que va a salir mal. Las dos cosas no pueden ser.

«A mí no me va a pasar.» Nos vemos por encima de la media en casi todo lo que va a salir bien.

Qué es

Al estimar lo que nos espera, ponemos las desgracias en el terreno de los demás y las cosas buenas en el nuestro. Se mide fácil: pregunta a un grupo qué probabilidad tienen de divorciarse, de tener una enfermedad grave o de que su negocio funcione, y las respuestas medias no cuadran con las estadísticas reales, siempre en la misma dirección.

Y no es un defecto sin más. Sin una dosis de esto no se emprende nada, no se tienen hijos y no se sale de casa: hace falta creer que a uno le va a ir razonablemente bien. Curiosamente, la gente con depresión estima estas probabilidades con más exactitud, lo cual dice bastante sobre para qué sirve el sesgo.

Dónde aparece

En los plazos, que es donde más se nota: cualquier obra, mudanza o trabajo tarda más de lo que se calculó, y se vuelve a calcular igual la vez siguiente. En la salud, en el «un cigarro no me va a hacer nada» y en aplazar revisiones. Al volante. Y en el dinero: en no tener un colchón porque el mes malo siempre es hipotético.

Qué se puede hacer

Para los plazos, mira lo que tardaste la última vez, no lo que crees que tardarás. Tu propio historial es mejor predictor que tu cálculo, siempre. Y para los riesgos, la pregunta útil no es «¿me va a pasar?», sino «¿qué haría si pasara?»: si la respuesta es incómoda, ahí hay algo que preparar, y prepararlo no le quita optimismo a nadie.

Para los plazos y la procrastinación, están la guía de procrastinación y concentrarte y dejar de procrastinar. Y para la cara contraria, cuando lo que sobra es preocupación por lo que puede pasar, cuando te preocupas por todo.

De dónde sale esto. Weinstein, N. D. (1980). Unrealistic optimism about future life events. Journal of Personality and Social Psychology, 39(5), 806–820. Lo del cálculo más exacto en depresión es de Alloy, L. B. y Abramson, L. Y. (1979), Journal of Experimental Psychology: General, 108(4), 441–485.

¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.

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