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🧠 Biblioteca de sesgos

El efecto halo

El mismo currículum. Lo único distinto es la cara.

El mismo currículum. Lo único distinto es la cara.

Qué es

Una impresión buena en algo se derrama sobre todo lo demás. Alguien nos parece simpático y de paso lo suponemos más competente, más honrado y mejor en su trabajo — sin ningún dato que lo diga. La cualidad que sí hemos visto tiñe las que no hemos visto, y el juicio sale entero y coherente, que es justo lo que lo hace difícil de detectar: no se siente como un prejuicio, se siente como una impresión.

Funciona igual del revés. Un detalle malo tiñe el resto en negativo —a veces se le llama efecto cuerno—. Alguien llega tarde a la primera reunión y a partir de ahí todo lo que hace se lee como descuido. El mecanismo es el mismo; lo único que cambia es el signo.

Dónde aparece

En una entrevista de trabajo, donde la foto, la voz o el apretón de manos se cuelan en la valoración de la experiencia. En clase, donde el alumno que cae bien recibe medio punto más sin que nadie lo haga a propósito. En la consulta del médico y en la del psicólogo, que también somos humanos. Y en la publicidad entera, que es un efecto halo comprado: un actor que cae bien al lado de un producto del que no se dice nada.

Y donde más incomoda: en las relaciones. Al principio de una pareja, lo bueno tiñe todo y las señales que no encajan no es que se ignoren — es que ni se registran. Meses después esas señales aparecen «de golpe», y no habían aparecido de golpe.

Qué se puede hacer

No se puede apagar, pero se puede desmontar el juicio en trozos:

Puntúa una cosa cada vez, y por separado. Si tienes que valorar a alguien —o una decisión, o una compra—, escribe primero los criterios y puntúa cada uno solo, idealmente en momentos distintos. La impresión general se cuela cuando se valora todo a la vez.

Y la pregunta que lo destapa: «¿esto lo sé o lo estoy suponiendo?». Si de una persona puedes decir cinco cosas buenas y solo has visto una, las otras cuatro son halo. Es incómodo hacerlo con alguien que te cae bien, y ahí es justo donde sirve.

Y en lo tuyo. Esto también funciona hacia dentro: un fallo en una cosa concreta se convierte en «soy un desastre», que es la misma operación con el signo cambiado y aplicada a uno mismo. Bajar de la etiqueta al hecho es el primer paso de darle la vuelta a un pensamiento.

De dónde sale esto. Thorndike, E. L. (1920). A constant error in psychological ratings. Journal of Applied Psychology, 4(1), 25–29, donde se describe por primera vez con valoraciones de oficiales del ejército. Y Nisbett, R. E. y Wilson, T. D. (1977). The halo effect: evidence for unconscious alteration of judgments. Journal of Personality and Social Psychology, 35(4), 250–256, que además muestra que quien lo hace no se da cuenta de haberlo hecho. La animación es una ilustración, no la reproducción de un experimento.

¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.

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