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🧠 Biblioteca de sesgos

El descuento por demora

No es falta de carácter: el premio de después vale menos justo en el momento de decidir.

Esperar le baja el precio a las cosas.

Qué es

Una recompensa vale menos cuanto más haya que esperarla. Eso no sorprende a nadie; lo que sorprende es la forma de la caída: se desploma al principio y luego casi no baja. Entre «ahora» y «dentro de una semana» hay un abismo; entre «dentro de doce meses» y «dentro de trece», casi nada — aunque la espera sea la misma.

De ahí sale la inversión de preferencia. Casi todo el mundo prefiere 50 € hoy antes que 60 dentro de un mes, y a la vez prefiere 60 dentro de trece meses antes que 50 dentro de doce. Es la misma espera de un mes y la respuesta cambia. Por eso lo que se decide el domingo por la noche no se sostiene el martes por la tarde: no ha cambiado la decisión, ha cambiado la distancia.

Qué se puede hacer

Tres cosas, y ninguna es «tener más fuerza de voluntad»:

Decidir cuando la tentación está lejos —dejar la ropa preparada, la compra hecha, la sesión pagada—; partir el premio lejano en premios cercanos, para que haya algo hoy; y poner distancia física a lo que compite, que es lo que de verdad cambia la elección en el momento. Para montarlo, el rastreador de hábitos.
Y esto se puede notar, no solo leer. Seis elecciones entre dinero de hoy y dinero de dentro de un mes, y al final sale tu curva dibujada: el experimento del descuento por demora. Dos o tres minutos, y no puntúa nada.

De dónde sale esto. Ainslie, G. (1975). Specious reward: a behavioral theory of impulsiveness and impulse control. Psychological Bulletin, 82(4), 463–496.

¿Y si no es solo curiosidad? Si la ansiedad, el ánimo o cualquiera de estas cosas te está complicando el día a día, se puede trabajar con alguien. Soy Miguel Martínez, psicólogo colegiado nº CV17649: consulta online para toda España y presencial en Valencia.

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